El proceso electoral 2024 (las elecciones más grandes registradas en el país) y con medio de un debilitamiento de las instituciones en la administración pública federal, es el escenario, en el que te propongo responder los siguientes planteamientos:
La planeación estratégica del Instituto Nacional Electoral (INE), establecida en su Plan Estratégico 2016–2026, orienta el funcionamiento del Sistema Nacional Electoral mediante objetivos comunes, indicadores verificables y procesos de evaluación periódica. Este marco ha servido de referente para que los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), como el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), alineen su gestión institucional y fortalezcan sus capacidades técnicas y operativas.
El Plan General de Desarrollo 2023–2026 del IECM evidencia cómo la planeación estratégica del INE se traduce en acciones concretas en el ámbito local. Dicho plan define una estructura de gestión basada en resultados, orientada a la mejora continua y sustentada en indicadores de desempeño que permiten valorar el cumplimiento de los objetivos institucionales, la eficiencia en el uso de recursos y la calidad de los servicios electorales.
El IECM, al igual que otros OPLE, adopta una metodología de planeación vinculada al seguimiento y la evaluación, integrando herramientas de diagnóstico institucional —como los análisis PESTEL y FODA—, mecanismos de monitoreo y procesos de retroalimentación que fortalecen la rendición de cuentas. Con ello, se garantiza que los planes operativos anuales y las estrategias locales mantengan congruencia con las metas nacionales del INE: garantizar elecciones confiables, fortalecer la participación ciudadana y consolidar la cultura democrática.
En consecuencia, la planeación estratégica no se limita a la definición de metas, sino que genera un impacto operativo verificable: estandariza prácticas, fomenta la profesionalización del personal del Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN), promueve la transparencia y refuerza la coordinación técnica entre niveles federal y local.
Así, el seguimiento y la evaluación conjunta del INE y los OPLE permiten valorar los avances, detectar áreas de oportunidad y ajustar las estrategias institucionales para asegurar la mejora continua del sistema electoral. En este marco, los indicadores de desempeño interinstitucional se consolidan como instrumentos clave para medir el grado de cumplimiento de los objetivos compartidos, garantizando la eficacia y la transparencia en la gestión electoral.
Indicadores de desempeño interinstitucional
El seguimiento efectivo de los objetivos estratégicos del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) requiere un sistema de evaluación sustentado en indicadores de desempeño interinstitucional.
Estos instrumentos permiten medir la eficacia de la coordinación entre los órganos nacionales y locales, el cumplimiento de metas operativas, la calidad de los servicios brindados a la ciudadanía y el grado de implementación de las políticas públicas en materia electoral.
Cada objetivo estratégico debe contar con al menos un indicador o índice que refleje su nivel de cumplimiento. En algunos casos, se utilizan índices compuestos, construidos a partir de varios indicadores ponderados, lo que permite integrar distintas dimensiones del desempeño institucional en una sola medida sintética. Esta metodología facilita el análisis comparativo, el monitoreo de tendencias y la toma de decisiones basadas en evidencia. La ponderación asignada a cada indicador expresa su peso relativo dentro del objetivo evaluado.
Para su elaboración, el proceso general comprende cinco pasos:
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Criterios para el diseño de indicadores
Los indicadores deben cumplir con características esenciales:
En el Sistema Institucional de Evaluación del Desempeño (SIED) del INE se cuenta con indicadores orientados a medir resultados y gestión institucional. No obstante, estos se presentan de forma individual y no integran índices compuestos que permitan evaluar de manera global el desempeño conjunto entre el INE y los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE).
Con base en los principios del Sistema Institucional de Evaluación del Desempeño (SIED) se propone el siguiente indicador de desempeño interinstitucional:
Lee con atención el siguiente esquema y analiza la información.
Este indicador permitiría evaluar no sólo el cumplimiento de metas formativas, sino la sinergia técnica e institucional entre los órganos nacionales y locales para fortalecer el desarrollo de competencias profesionales en el personal del SPEN, garantizando una administración electoral con mayor consistencia técnica y legitimidad institucional.
Algunos otros ejemplos de indicadores estratégicos pueden incluir: se propone el siguiente indicador de desempeño interinstitucional:
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Porcentaje de participación en mecanismos de consulta; diferencia respecto a ejercicios anteriores; brechas de participación por grupo poblacional.
Porcentaje de participación en elecciones; grado de cumplimiento de etapas del proceso; satisfacción ciudadana con la jornada electoral.
Número de actividades implementadas; cobertura de públicos meta; resultados de evaluación de impacto.
Eficiencia en el uso de recursos; tiempos promedio de atención; grado de automatización de procesos.
Documentos publicados en lenguaje claro; indicadores de accesibilidad digital; número de consultas a plataformas de datos abiertos.
La implementación de los indicadores debe considerar criterios de homologación con el sistema de evaluación del INE, a fin de asegurar la comparabilidad nacional y el fortalecimiento del SNE. El uso de indicadores comunes entre instituciones permite identificar buenas prácticas, áreas de oportunidad/mejora e innovación, y facilita la rendición de cuentas ante la ciudadanía y a los observadores electorales.
Responde los siguientes planteamientos que te permitirán reflexionar sobre el tema:
- El proceso electoral 2020-2021 implicó la renovación de más de 21,300 cargos en un contexto de pandemia, violencia política y nuevas tecnologías. ¿Qué aspectos de la coordinación permiten anticipar, medir y corregir el uso oportuno de indicadores?
- El caso describe innovaciones como el voto por internet, el sufragio en prisión preventiva y los protocolos sanitarios. ¿Qué criterios considerarías indispensables para diseñar indicadores que permitan evaluar el desempeño de estas innovaciones?
- Finalmente, ¿qué información del proceso electoral te parece que debería medirse para fortalecer la coordinación y fortalecer los resultados?
Registra tus respuestas por escrito antes de continuar con el tema, te serán de gran utilidad para conectar la teoría con tu experiencia profesional.